El Post más sincero -y largo- del mundo.

((Ya se viene el post para las chicas))

((Si me olvido de alguien, me avisan pues, sha. Mi celular está con la pantalla en blanco y no puedo ver la lista de contactos, como hizo Morris el año pasado)).

Este texto era necesario porque es un agradecimiento que permanecerá intacto con el paso de los años. Son palabras que llevan bajo el brazo un fuerte abrazo y un “te quiero, hermano”. Con este post se cierra-quizá- el blog. Con este post les agradezco todos estos años. Con furia. Ja, no mierda, no voy a ser más cursi.

Acabo de ver las fotos de la fiesta del viernes. Pataza del alma, mi hermano Jonathan, aunque aún nos queda una juerga el 3 de enero ((voy a ir esté donde esté, pata.)), usted sabe lo que pienso. Sabe que detrás de todas las bromas, los vacilones y las pendejadas con los mangaches, usted es nuestro pata del alma. Así, literalmente. Las Redas y el Comportamiento del Consumidor. Tus polos de clubes europeos y tus Nike para las pichangas de los miércoles. Tu bincha negra. Tus cuartos de Santa Isabel. El viaje a Lima en el 2004. Tu cumpleaños en Chiclayo en el 2007. La Residencia Aguilar. Tu genial familia, mis tíos. El amor para tus viejos. Tu excesiva preocupación por nosotros. Las chelas por las huevas. El pata, el noble, lorni, el caballero que no tiene memoria. Tu grupo del Face Book, el “hoy la ví”, tus viajes a Chiclayo después de las juergas. El espacio queda corto, hermano. Las palabras te las diré siempre en vivo y en directo. Te quiero, huevón.

Ay, negrito, tus dotes de galán y tu mirada de monito tierno en las fotos son un clásico. La amistad a tu manera tiene mil tonos. A veces dan ganas de meterte el taco del zapato en la frente, a veces dan ganas de abrazarte con fuerza por 5 segundos, nomás. Pero, casi siempre, dan ganas de decirte “vamo’, negro, hazlo por mí”, “juégatelas por mí, soy tu amigo(a)”. Tú nos quieres a tu manera, moreno. Y tu manera también es interesante. Una letra de Andrelo para ti: “Soy muy sensible a la belleza, por eso pierdo la cabeza con tanta facilidad”.Te quiero, amigo Chará.

Morris, mi hermano, ahorita acabo de recordar el primer cruce de palabras que tuve contigo. Era el 2003 y te comencé a decir que mis viejos querían otro plan en el servicio de Internet. Creo que caminamos al centro de copiado y luego regresamos a clases. Es lo primero que recuerdo de tí. Luego se vinieron “Los Mirones”y el “más allá de lo evidente”. Lo demás vino solito, así como viene la espuma de las orillas (gracias Calamaro). Tu caminada al estilo del pata que tenía el polo de “Mujer”, tus mandadas a la mierda al negro, tus alucinada con el gordo Joba, las primeras salidas con la gente, tu mensaje final en el video de promo del año pasado, tu fiestaza de cumpleaños en Colán, la esquina del movimiento, el Aurich, el fútbol nuestro de cada día, tu cine, tus libros, tu Xime. Tú, huevón. Te quiero, Floris. Eres el chiclayano más piurano que he conocido en mi vida.

Chinito de mi corazón, el hombre con el culo más grande de todo el Perú. El hombre que siempre quiere hacer algo “tranqui”. El hombre que estudió en mi colegio y al que volví a encontrar en el re- susti de FM, allá por el 2004. El hombre que también usa polos con cuellos camiseros, al igual que yo. El hombre enamorado del único amor de su vida, la Hatsu. El hombre que también sabe explotar cuando algo le jode. El hombre bondadoso y siempre dispuesto a ayudar. El hombre de características totalmente opuestas a las de mi amigo negrito. El hombre que fue conmigo al concierto de Calamaro. El hombre amante del deporte y del diseño gráfico. Eres un hombre, chinito. Un caballero con todas las letras. Tu risa del millón de decibeles, tu abundante colección de puchos ((déjalos mierda)). Tu corbata rosada en la fiesta. Te quiero, hermano. Canción para ti: Rosemary, de Calamaro. Era tu tono de timbre y siempre me acuerdo de ti cuando la escucho.

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El chato del mal. El enano más grande de Piura. El  que nació con una cámara bajo el brazo. El muchacho que escribe con el corazón en la boca. El que escribe y escribe. El que tiene el dedo índice desgastado de tanto tomar fotos. El chico de sentimientos que no calla. El arrebatado que se pelea por sus amigos. El amigo que se nos incorporó en el último año. El chato del mal. El socotroco que siempre tiene ganas de escribir. El insuficiente redactor que pronto tendrá una nueva oportunidad. El muchacho que hará de la fotografía su modo de vida. No chato, no te voy a decir patán, jaja. El ahuevado, caballero y atento. El que siempre está disponible para los patas. El chato del bien. Te quiero amigo mío. Tu historia con nosotros no tendrá fin.

Moto, el miembro del club más importante de Piura. El de los trabajos de radio y televisión. El de los chupetes espaciales. El hombre que se fue hace un año, pero que siguió tan cerca como antes. Tu locución en off, tus ocurrencias y los tonos cague de risa de tu celular, tu destape como arquero en el 2007, tus mariconadas cuando se venía el peligro, tus copias chiquitas para las prácticas. Tu vida ordenada en los años de universidad, tus idas a Santa Ana para visitar a la Karateka. Tus reportajes de Día D, la Tía Lala, corazón. Tu última venida para las fiestas. Ya nos veremos, rata. Aún nos queda mucho por recorrer. Te quiero como la conchasumare, motito.

Gallito, mi hermano, el elemento más cuerdo del planeta, ojo. Un loco a su manera. Un ser de reacciones impredecibles. Siempre pegado a su computadora, a sus  videojuegos, a sus cómics, a Héroes, a su bicicleta, a su boina, a su gorra. Gallito ha sido el auxilio rápido que aparece cada cierta distancia en una carretera. Ha sido-y será- el personaje que siempre estará dispuesto a tomar unas chelas, a conversar en su idioma, a matar el rato en lo que sea. Usted sabe que nos veremos pronto. La historia recién comienza, maestro.

Plus Plus Plus Plus, mi hermano Ralph. El futuro dueño de todo el Bajo Piura. El hombre de La Legua City. El que vive al pie de la Cancha de los Muertos. El muchacho de la Chicha de Jora y de los sudados ponedores. El de la Sopa de novios. El hombre con el que pasamos tardes en su casa escuchando a Mallanep y Armonía 10. El bautizo de Scarlet y mi regreso en mototaxi desde tu tierra. El cumpleaños del 2007 bailando La Culebrítica. El hombre que nació para ser periodista. El muchacho SIC. Aquel que triunfó en “Los que más saben”, por RPP. El chico sanmiguelino al que le sobra calle. El que se sacó la mierda para comenzar a triunfar. El muchacho filósofo. El de las excelentes notas. El chico que todos los días agarraba su combi y caminaba por la avenida Country para llegar a la universidad. El muchacho ahuevado que se soltaba poco a poco. El muchacho que también se fue hace un tiempo. El que nunca se fue. El chico y su hermosa familia. Qué viva La legua city¡¡¡¡ Qué viva Ralph Zapata. Un maestrazo.

Yeye, amigo mío, usted es un titular en nuestro equipo. Aunque colgó sus zapatos de “jugador” en los últimos tiempos, usted sigue siendo una pieza de recambio. No ha perdido la calidad de galán, jaja. Usted y sus ocurrencias. Usted y las chicas al lado. Usted y su moto. Usted y sus chambas en Claro y ahora en Motorola. Usted y sus conquistas. Usted y las noches “tranquis” con el chinito. Usted y su amigo, el negro. Usted y su familia. Usted y su fe. Usted, amigo Yeye, es la pieza de criollada y responsabilidad en el grupo de patas. Usted va a ser grande porque tiene cojones para hacerlo. Aunque me debas los cuadernitos de Motorola que me prometiste, te quiero amigo mío.

Carnerito, hermano mío. El hombre enamorado de su china de toda la vida. El chico flaco con apetito de gordo. El hombre de la carnerada en la casa de gallito. El chico de lentes y los zapatos grandes. El amigo de Buenos Aires. Carnero, el muchacho con harta calle, con disciplina, con gusto por la fotografía. Carnerito, el pata de las salidas esporádicas. El par de bombas en tu casa junto a Ralph. El de las chambas para Olimpic. El del Chivas en la fiesta de fin de año. Hágala en el verano, hermano. Te quiero, carnerín.

Kane, mi hermano. El muchacho considerado el más apuesto de Piura, del Perú, del Mundo. El chico de la interminable colección de buena música. El muchacho de las correas plateadas y los pantalones con huecos. El muchacho de las zapatillas negras. El que hace suspirar a más de una. El muchacho que siempre terminaba primero todos los exámenes. Kane, uno de mis escritores-dibujantes-diseñadores favoritos. Al que ví bailar sólo una vez en la discoteca de la ciudad. El muchacho de la esquina del movimiento. El dueño de la jarra de la última cena que cobijó con cariño nuestros rones. El muchacho sereno e inteligente. El muchacho distinto que no necesita de unas calificaciones en los exámenes para ser considerado brillante. Kane y su cuarto, el punto de reunión. Kane y sus amigos. Kane, mi hermano. Te quiero, huevón.

Caricatura, mi hermano. Renatito Velásquez es el la conjunción de varios elementos. Es alegría, prudencia, juerga, inteligencia, caballerosidad, chispa, amistad. El cari cari es un grande. El dueño de una pluma genial. El de las juergas de los primeros años. El hombre de la Perla del Chira. El Renato que compartió conmigo los mejores años de vida universitaria. El de los apodos y los chistes repentinos. El que me hizo amar mucho más a Calamaro. El de las bombas en sus cuartos de pensión. El hombre rudo de la defensa en el equipo. El chico de los lentes oscuros. El hincha del Alianza Atlético. El hombre enamorado de la Barra. El que, al igual que Moto, se fue hace un tiempo, pero que, en realidad, siempre estuvo aquí. El hombre que resiste las peores bombas. El que comienza a cantar ni bien recuerda la letra de una canción. El apasionado por las buenas lecturas. El hombre al que le pongo mis fichas con los ojos cerrados. El hermano que ya está logrando sus primeras metas. Mi amigo. Mi hermano. A ti te quiero como la conchasumare. Los buenos tiempos nunca se fueron. Seguirán viniendo.

Iván, mi hermano. El maestro que hace discos geniales en el cuartito de su casa. El creador de las canciones que me acompañaban mientras asimilaba la muerte de mi abuela. El creador de Cumbia, Camino de Dios y Las Chicas bonitas, canciones que aceleran mi mente. Melodías que me recuerdan la casa de campo de mi abuela. Que me traen el olor a algarrobo y a habas de esos días difíciles. Iván, el defensa derecho que siempre quiero en mi equipo. El que jode cuando alguien la caga demasiado en el partido, pero que también pide disculpas cuando la culpa es suya. El escritor que pronto explotará con furia. El que me regaló un libro perfecto para mi cumpleaños. El que preparaba los rones que tomábamos en la esquina del movimiento. El que quemó el disco perfecto para el último jueves de locura. El que compartía mis gustos por Armonía 10 y sus parrandas. El hombre de la barba flaca y de los ojos verdes que hablan. El muchacho de los buenos libros. De los buenos textos. El de la bicicleta montañera. El chico galán. El de las frases directas. Te quiero amigo Iván. No dejes nunca de crear discos geniales. No dejes nunca de prepararnos ese ron tan rico que sabes hacer.

Kikiriki, el autor de las frases y palabras que marcaron los últimos años en la U. El que genera reacciones diversas. El hombre con un gran gusto por el alcohol ((ojo que no te estoy diciendo borracho. shaa)). El viento en popa, vientos nuevos y viento en proa. El que también preparaba los tragos más ricos de todo Piura. El de los cumples gigantescos. El piurano más piurano que existe. El pelotero de San Felipe. El que tiene mil amigos. El chico que pone apodos hasta por gusto. El que siempre tiene las palabras adecuadas. El que vivió fuera de su casa en el 2008. El que vestía camisitas los fines de semana. El muchacho que tenía a la Bachelet y a Benedicto en su casa. El hijo del gran Pocho. El que puede resistir las bombas más grandes del universo. El primer amigo que hice en la universidad. El que no se irá jamás. Grande, Kikiriki. Donde chucha te vayas regresa pronto, que acá siempre te esperarán. Son muchachos ¡¡¡

 

A toditititititos ustedes, se cierra un ciclo dorado, pero se vienen muchos más. “Nos volveremos a ver, porque siempre hay un regreso”.

 

 

 

 

 

 

 

13 comentarios

  1. BUUUUUUUUAAAAAAAAAAA!!!!!!

  2. maaaanya! al fin te sale lo sensible chavez! te quiero! :’(

  3. hablas de todos (la mayoria al menos) pero de ti, quien habla?
    me lanzo una: el interesante, “hasta su voz es interesante” dijo alguna vez mi mama.

  4. jaaaaaaaaaaa. no puedo hablar de mí, pee kaane. mi texto es interesante hasta para eso.

  5. Según la foto, faltaron Diu, Willy, Eche, Frozz y el chino Aritomi. ¡¡¡TE RETO!!!

    Y sobre Aldo: Hay silencio, hay líneas escritas, hay música, hay equilibrio y a la vez hay pasión. “Hay q lindo”.

  6. Pelao de mi corazón, como olvidar el bautizo de Scarlet, el matri de mi hermana, las burradas en la Legua (Msje para Moto: Mi viejo te tiene una burra mozita), mis cumples, los programas de radio, los de tele, las frases célebres como ahí ta el negocio.
    Pelao eres una de las plumas más finas que he conocido en la U y uno de mis mejores patas.
    Si vienes a Lima, ya sabes: Volveremos a Piura a celebrar mi cumple con harta chicharra, Mallanep y buena comida. Después de eso, a Los Delfines. Ya no sabes.
    UN abrazote mi hermano. Me has hecho casi casi llorar con este excelente y sincero post.

  7. No es más que un hasta luego, no es más que un breve adiós… Gracias por los buenos momentos. Se les quiere como mierda.

  8. hermano del alma, haz hecho que las lagrimas caigan por mi rostro. Muy hermoso. ustedes son MIS MUCHACHOS!

  9. Pelao respecto al coment del bombón aumento: Aldo Chávez el hombre que siempre escribe frases cortas, breves como su wevadita, al que jamás se le nota cuando está borracho y que es más mentiroso que Adri y moto juntos.
    Aldo el del shaaaaaaaaaaa!!!

  10. Aldo ya te lo dije me hiciste llorar.
    Ahora tienes algo mas que recordar conmigo: nuestra pequeña bomba en navidad en el mega, y los besos de sixtina!
    SON MUSHSHSHSHASHSHSHOS!!
    Nos vemos en Lima

  11. oe falto yo …. muy buen post

  12. HERMANO!!! hasta que porfin pude terminar de leer este post tan comentado en esta semana. Dejame decirte que es uno de los mejores post que has hecho, dentro del top 10. Has hecho que pueda retroceder en el tiempo y pueda recordar tan buenos momentos que llevare siempre en el corazon. Gracias por tus lineas.
    Este post sera la mejor manera de recordar a cada uno de uds. cuando este solo o me sienta triste y asi pueda tener una sonrisa.
    Gracias hermano!
    Yo tb te quiero huevón!!!

  13. Al igual que Lorni, gracias por tus líneas, Aldo. Tienes algo que pocos tienen: sabes escribir con el corazón.
    Me gustó eso de “los mejores años de vida universitaria”.

    Me arriesgo con unas apreciaciones (porque en el fondo todos sabemos que has escrito este post para que todos hablen de ti y ser más interesante).

    Aldo Chávez:: el hombre que necesita ruegos para salir de su casa, el hijo de Víctor Delfín, el que confesó poseer una “huevadita” sin que le temblara la voz, el último en despedirse de toda bomba, el de las grandes confesiones, el de las chupetas suicidas con Luis Calle, el que para escribir necesita aquello llamado “insipración”. El que cuando conocí me inspiró respeto, ahora la más entreñable admiración.

    Nos vemos por acá broder.

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